Me llamo Mónica Galligani y soy maestra en la Escuela Rural Almafuerte Nº 6194. Me siento orgullosa de mi profesión pero ese orgullo se afianza aún más cuando presto mis servicios a esta escuela rural en la que día a día aprendo junto a los niños el valor de la voluntad, el esfuerzo, la perseverancia y el amor.
El extenso territorio argentino tiene muchas zonas rurales donde los niños tienen la necesidad de concurrir a establecimientos educativos, que se instalan para satisfacer esa demanda, pero que por las características de lo rural que comprende grandes extensiones despobladas, hace que los niños deban recorrer grandes distancias para llegar al centro educativo.
Si bien la población rural es muy escasa, por el creciente proceso de urbanización, no puede dejarse de considerar esa situación de niños y jóvenes (el 10 % del total) en amplia desventaja.
Son niños con carencias económicas, que necesitan ayudar a sus padres en las tareas del campo, y que reciben poco apoyo de ellos en sus tareas escolares, pues la mayoría son analfabetos o con escasa instrucción.
Las escuelas rurales argentinas, tienen el difícil reto de tratar de que la nueva generación tenga mayores posibilidades educativas, pero esto no siempre se concreta. En escuelas, en la mayoría precarias, sin tecnología, asisten niños y niñas que muchas veces hablan toba, aymará, quechua, etcétera, lo cual también se constituye en un escollo a la hora del aprendizaje de la lecto-escritura.
Una característica de estas escuelas rurales es la existencia de pluri-grados en su organización. La existencia de pocos niños por grado, hace que se formen cursos con niños de distintas edades, y por lo tanto, con distintos niveles madurativos y de conocimientos previos, con lo cual se dificulta la tarea docente pues se debe enseñar simultáneamente contenidos de diferentes grados. Para ello, el maestro divide la clase en sub grupos con tareas diferenciadas, o realizan proyectos de trabajo secuenciados, con diversificación de tareas.
Los chicos en las escuelas rurales tienen alto índice de repitencia, muchos comienzan más tarde, y es muy elevado el índice de deserción, por cuestiones de distancia, climáticas y laborales.


A Todos los Padres:
"Más que a la mente, hay que llegar al corazón de los muchachos"
"No basta con educar al niño para sí, ni para su país, ni para vivir; es necesario educarlo para los demás, para el mundo, y para convivir"
Escuela Rural Almafuerte Nº 6194
Las Escuelas Rurales en Argentina...
Granada (España), Ciudad hermanada con Arroyo Seco (Argentina)














Mi nombre es Eva, soy personal no docente en este colegio. Mi función es mantener a este establecimiento en condiciones dignas para brindarles a los niños una mejor calidad en su educación.
Me llamo Claudia Calcaterra, soy directora de la escuela Almafuerte y me siento muy orgullosa de la tarea que desempeño. Amo lo que hago, y cada día me gusta más esta tarea, porque cuando miro a mi alrededor, encuentro Oro.